carta

“Me encanta ver el agua mecerse sobre mi cabeza,tirado en la cama con una cerveza en la mano. Es de madrugada,  y el amanecer se deshilacha en amarillo,rojo, verde y azul, hasta besar mis pies.

Y yo estaba allí, borracho de latidos, convencidode que ibas a cruzar en cualquier momento la puerta. Surgiendo de una ostragigante, rubia, envuelta en algas y espuma, con la pecas risueñas en la cara.Sentía tu sabor tan cerca, que se me erizaba el pecho en mil astas al cielo, yel corazón repicaba campanas alcohólicas. Sentía tu sangre tibia mezclándosecon la mía, y te veía deshacerte entre mis sábanas, y no podía menos quedesesperarme por desgarrar las nubes.

Te tenía allí, al alcance de la mano, pero tú nocruzaste la puerta. Y yo estaba demasiado borracho para ir tras de ti.”

una historia

“escribe una historiasobre nosotros…”

 El aliento atragantado en la garganta, laspalabras gilipollas de siempre rondándome la cabeza y, en realidad, nada que decir. Jodida impotencia. Ni mediamentira que pueda pagarle miles de sonrisas. Ni media verdad que se componga deletras.







Literatura

me vierto en los ojos dela madrugada

desnudo

mediocre con mi vidadiminuta

   y mis letras vacías

y la abrazo, le beso loslabios

                                              tiernos y grises

 

me vierto en las nubes

sonrojadas al horizonte

bebiendo la tierra húmeda

                                           de flores y pájaros

sacudiéndome la piel

revirándome un alma

                                   que pudiera ser polvo

buscando no sé qué;

                                   brillante

                                                   luminoso

                                                                                  …especial

 

dejo que el asfaltocamine mis pies

 

me revierto en unaslíneas de tinta

                                                       tan absurdas

los latidos van pasando,lentos

y                                  

quizás…      no las supe llenar













Hairnet Paradise & Black Rainbow

Las hermanas Cassidy crecieron por separado. A Bianca, su madre la llamaba Coco, y a Sierra, Rosie. Por eso, cuando en 2003 las dos hermanas se reunieron en París, y decidieron formar un grupo, lo llamaron, precisamente, Cocorosie.

Por lo demás, Cocorosie es un paradigma de heterodoxia. Música especial, tocada de manera especial, con instrumentos especiales y letras especiales. Ah, y una especial puesta en escena, con vestuarios especiales y todo.

Y eso teniendo en cuenta que "especial" podría ser, fácilmente, un eufemismo. Vedlo vosotros mismos:

http://www.youtube.com/watch?v=7ANDfMGdHgs
http://www.youtube.com/watch?v=WSJ7uWLjOo4&feature=related

un cuento

CoolHighschool Story

 

Las madrugadas son lentas. Se acurrucan entre lassábanas, perezosas, y no quieren levantarse. Pero yo, sonámbulo, me escurrocomo una sombra escaleras abajo. La casa está oscura, solitaria, e impone susilencio. Casi parece que no quede nadie en el mundo mientras, a oscuras, elagua me golpea la cara, llevándose los sueños. Luego desayuno, los brazos,pesados en su sopor, alimentándome con mecánica indiferencia. Come, bebe. Come,bebe…

Me encierro en el baño y pongo la música, suave.Jamás la música suena mejor que al amanecer. Se cuela bajo la piel, me inundala cabeza, el vello erizado, sacudiéndome el pulso en las venas. Las gotascandentes corriendo como ríos desbocados, por mi cara, mi cuello;  huyendo por mi espalda. Parece que su vozsusurrante acompañe, tarareando, a la melodía que ya resuena en mis oidos.

Salgo de la ducha, el frío acuchillando, alprincipio, todos mis poros, el tácto áspero de la toalla contra mi piel. Elaliento ardiente del agua, luego, me sofoca, la ropa me sobra, pero me visto yme enfrento al espejo. Mi rostro sobre el cristal pulido… ¡bah!

Y salgo a la brisa de la mañana, hielo yoscuridad.

 

El timbre en los pasillos. Los alumnos se remuevencon afán de multitud. Los profesores se escurren entre los adolescenteslarguiruchos. Por lo demás, son las ocho de la mañana.

Antes de que uno se pueda dar cuenta, antes de loque a muchos les gustaría, la voz gangosa del profesor de filosofía ya hace delas suyas:

- …la forma, y la substancia segunda, dice Aristóteles,es todo causalidad efectiva; vamos, todo lo contrario del Demiurgo platónico cuandocoje las ideas y las usa de molde para la materia primera, que es lo contrariode la próxima claro. Porque así como uno nos habla de las arkhai, el otro noshabla de las esferas supralunares, y bueno, eso y lo del alma de Platón losacaron de los pitagóricos. Algo de comunidades órficas debía haber también, nosé. El caso es que luego la substancia primera, que no se debe confundir conmateria primera, pues es el ser, tiene accidentes, y toda es distinta, pero esuna…

 Yaciendo enlas posturas más inverosímiles y groseras, los alumnos rasguean o rasgan elpapel, postrados herederos de los peripatéticos. Cierto vaho a humanidad sudaday grosera se palpa en la atmósfera del aula, a pesar de que las ventanas estánabiertas y de que es la primera hora de clase del día. Al otro lado de loscristales, una reja de hierro sobre un muro gris, el cielo plomizo de lamañana.

Y entre los postrados peripatéticos, lospersonajes, o al menos la mayoría de ellos. De izquierda a derecha: la DolceGabbana, la cabeza sobre la mesa, roncando; el Ralph Lauren, justo detrás,mirándole el culo; el Niño Cantor del Tirol, en primera fila, la mirada vacuasobre la pizarra; el Sport, en la última, reclinándose sobre la pared; FrayLuis de León, atento a no perderse una sola palabra; la Moralista, pintando enun papel; la Pescadera, susurrándole a Moralista; el Sujeto Agropecuario,barbudo y desaliñado; and, last but notleast, el WOW (World Of Warcraft), giboso personaje con el rostro ocultopor el flequillo. He aquí el elenco.

-…luego Descartes nos hablará de los atributos dela substancia; sean longitud, amplitud y profundidad; pero los empiristasnegarán la substancia (es importante, es importante que uséis estas palabras,son palabras clave), mientras que más tarde la fenomenología hablará de unaontología basada en la existencia, y bueno, Hume nos dirá que el yo es poco másque un teatro filosofico donde se representa un espectáculo…

Con grotescas marionetas. Pero un narrador deberíamantenerse más imparcial, o eso dicen. Así que bueno, vayamos al meollo delproblema: esto no es una historia. Casi ni es una narración, lo que me hace untanto absurdo aquí. Ando buscando una posible definición y me rompo la seseraen vano; tanto da, nadie necesita ser original, así que parafrasearé laspalabras de mi buen profesor, que es lo que primero que se me cruza con lavista cuando la dejo vagar. Es un teatro filosófico donde se representa unespectáculo… por ejemplo.

Aunque bueno, eso es muy aburrido, así jamásconseguiré lectores; ya no hablemos de venderles esto. Así que, ya que me hetomado la molestia de ponerme el traje de narrador, contaré una historia.Podría elegir entre unas cuantas, pero como me conozco el gusto que el público tienepor las historias de amor, pues que sea una de amor. Contaré la del SujetoAgropecuario.

Veréis, Agropecuario anda enamorado de la Ojos. Quien,por cierto, tiene unos ojos la mar de bonitos; eso no se lo negaremos. Estácompletamente obsesionado con ella y día y noche anda babeando, evocando suimagen adorada. Ojos va a otra clase (por eso de no meter 123 alumnos en lamisma aula, para tener solo 67, pues los separan en distintas clases) y,precisamente por eso, no hemos tenido el gusto de presentarla. Seguro que noshubiese encandilado en seguida; Agropecuario sostiene que tiene algo de hechizante,y puede que hasta tenga algo de razón el pobre chico.

Bueno, pues ahora que ya sabéis de que va lahistoria, podemos volver a las interesantísimas lecciones del profesor defilosofía. Gracias a Dios (o a quien sea en su lugar), la hora de classe yaestá a punto de acabar.

-… y por último el criticismo trascendental, quecon el giro copernicano de Galileo y Newton, pues buscaba una libertad en larazón que nos permitiese un conocimiento sintético a priori…

Esta vez no fui yo el de la interrupción, sino eltimbre, quede claro.

- Bueno, no pasa nada. Para mañana me hacéis uncomentario de texto y dos disertaciones y media. Nos vemos.

El profesor se marcha; un breve y mediocre respiroen el tedio diario. Los alumnos salen al pasillo y se agrupan en corrillos. Ropa,compras y belleza; fútbol, coches y gimnasio. Algún corrillo mixto de galanteosgallitos y afectados coqueteos. Empujones, manotazos y fanfarronadas. El timbresuena de nuevo.

La profesora de literatura ya entra en el aula,los alumnos se sientan, la misma caracterización de fantoches derrengados.Tanto da. Ya es tarde fuera del papel y las palabras. Por lo visto este narradorpedante y pomposo mañana tiene que madrugar. Supongo que nos veremos en otraocasión, o no. Buenas noches.

 

-“En Cienaños de soledad, su obra más reconocida, Gabriel García Márquez nos retrataa una familia a lo largo de siete generaciones. La obra nos ofrece una completo lienzo de la realidad del contintentelatinoamericano; como un tapiz hecho de retazos, el argumento se compone de pequeñashistorias, reales o populares, de toda Sudamérica (historias que el autor recopilóa lo largo de su agitada vida). El elemento vertebrador es la familia Buendía,cofundadora de Macondo, un pueblo (más tarde ciudad) que surgirá, prosperará ydesaparecerá al compás de la dinastía protagonista, siendo su historia paralelaa la enmarañada trama genealógica, a menudo caracterizada por el incesto. Congran maestría y un especial sentido del dramatismo y la poética, García Marqueznos habla de la miseria del pueblo, del atraso científico y técnico, laignorancia, la corrupción política, la revolución armada, la explotaciónextrangera, el amor, los sueños y las ilusiones de la gente común… Endefinitiva, todo un universo de realismo mágico indisolublemente ligado a Latinoamérica.”-Fray Luis de León jamás perdería la ocasión de leer un texto. De hecho, jamásperdería la ocasión de ser voluntario para cualquier cosa. No perdería jamás laoportunidad de hacer cualquier cosa. No puede permitirse una distracción, unaafición, una debilidad o un sentimiento. Necesita la concentración máxima, ladedicación máxima, para obtener el rendimiento máximo y así ser brillante enlos estudios, para…

- Gracias, Fray Luis. Bueno, esta obra es muyimportante, tenéis que aprendérosla bien. Es más que probable que salga en elexamen.- El timbre ya suena.

WOW se había pasado la hora entre ensoñaciones,oyendo vágamente un rumor que le hablaba de la narrativa hispanoamericana delsiglo XX. Pura monotonía. Sabía que le convenía escuchar, que en dos días teníael examen, pero era completamente incapaz de hacerlo. Sin embargo habíadespertado al oír nombrar Cien años deSoledad. Casualmente era el libro que él estaba leyendo y lo cierto es quele encantaba. Se acerca a la profesora.

-Profesora…

-Dime.

-Verà, es que yo me estoy leyendo ahora mismo Cien años de Soledad, y lo cierto es queme encanta.

-Ah. Que bien.

-Me queda poco para acabarlo y he pensado quepodría dedicar estos dos días a despacharlo y darle un repaso. Así en el examenle podría desarrollar el tema del realismo mágico y todo eso a partir de laobra, y le podría hacer un buen comentario del libro. ¿Qué le parece?

- ¿Qué pretendes, que te haga un examen diferentedel resto?

- Bueno… sí, supongo que sí. Yo no tengo nada encontra de que los demás también se lean el libro, en cualquier caso, pero esque no creo que les de tiempo a leérselo entero en dos días.

-Ya, lo que me estás pidiendo es una tontería.

- ¿Por qué?

-Porque si sólo te concentras en Cien años de Soledad, no estudiarásninguno de los otros autores ni obras.

-Ya, bueno, pero es que yo no he leído ninguno delos otros libros. ¿De qué me sirve estudiarlos? Sólo estudiándome la pocainformación del libro de texto no aprendo nada, nunca entenderé los libros ensí mirándome sólo eso; nunca apreciaré bien su dimensión ideológica, ni sushistorias, ni su poesía, ni nada… ¿Para qué me sirve? No me forma como personaconocer que Borges escribió El Zahirasí porque sí. Si de cualquier forma nunca lo leeré, ni…

-Bueno, basta ya de decir chorradas. Claro que teservirá. Todo eso que dices que no te servirá de nada te culturizará. Tepermitirá estar al nivel de la conversación cuando estés con gente erudita.Gracias a eso, si en alguna conversación sale, por ejemplo, El Zahir, no te quedarás con cara debobo como si fueras un ignorante; podrás dar la talla y opinar sobre el librotranquilamente. Así todos te verán como una persona formada y culta.

-Pero…

-Nada de peros.Me da la sensación de que lo único que eres es un vago que pretende echarlemorro. Tengo que irme, ahora tengo otra clase; además el profesor de física yaestá aquí.

 

Joder. No entiendo nada. ¿Qué son todos esosrallajos en la pizarra? ¿Qué cojones representa tanta flecha? Para empezar notengo ni idea de qué significa tanto signo raro. Y encima éste que no explicanada. Cagonlaputa.

-Perdone profesor, ¿qué pone allí, justo debajo dela “B”?

- ¿Qué?

- Que qué pone ahí debajo de la “B”.

- ¿Del vector de inducción magnética?

(¿eing?)

- Sí… supongo.

- Es la letra mu. Representa el vector unitarioasociado al radio que une el diferencial de longitud de un punto concreto de unconductor indefinido por el que circula una intensidad con un punto cualquieradel espacio que hemos determinado nosotros.

-Ah. Vale, vale.

El sonido que hace la vaca, vamos, pero escrito deforma rara. Ya vuelve a sus garabatos el cabrón. Es un hijo de puta. Se montasus historias en la pizarra, nos escribe cincuentamil paridas ahí, y luego noexplica una mierda. O lo explica de cualquier manera. Yo nunca entiendo nada.Si estoy seguro que él es el primero que no tiene ni idea.

-Ahora hacemos el cambio de variable en laecuación, sustituyendo el diferencial de longitud por una función condiferencial de alfa, que es el ángulo que forma el conductor con el radio.Fijaros que el ángulos va desde cero, en menos infinito, hasta pi, en infinito.Así que integramos entre los dos límites…

No se entiende nada. Y total, ¿pa  qué? Luego suspendo igual. Yo paso de estudiarmás. Paso de todo, no me sale de los huevos matarme por culpa de este cabrón.Si el quiere suspenderme que me suspenda, pero como que me llamo Niño Cantordel Tirol que a mi no me va a joder. Menudo capullo. Ya paso de escucharle,paso de apuntar nada.

- … hacemos el producto vectorial… gira aderechas, así que, por la regla del sacacorchos, el vector “B” va ir… así.

¿Sacacorchos? ¿Qué flipa este ahora?

- Luego las líneas de campo van a rodear elconductor, envolviéndolo en una especie de cilindro. Recordemos que en campomagnético las lineas de campo siempre son cerradas.

Buf... Aún faltan veinte minutos para el recreo…puta mierda. Yo no puedo más con esto, quiero acabar ya la clase, quiero irme ami casa a sobar. No puedo con mialma. Ayer hasta las tantas haciendo el comentario de filosofía de las narices.No sé ni para qué lo hago, total luego me dirá que soy un vago, y que no meesfuerzo, y que podría hacerlo mejor. ¡Bah! Y ahora estoy hecho una mierda.

-Bueno, el martes, examen. Y esto entra.

Ya puedes decir misa si quieres. Este examen ya mela suda, como si saco un cero redondo. Abandono la asignatura. Total, ya lasacaré en septiembre. Que te den por el culo.

 

Los alumnos salen en tropel y, entre ellos,Agropecuario. Se aprieta entre la gente, apático, hasta que consigueescabullirse por la puerta del baño. Como un autómata, orina, se lava lasmanos, se mira en el espejo y sale. Anda pensativo, piensa en ella. No puedequitarse de la cabeza su expresión, su sonrisa, sus ojos… “Es maravillosa, esperfecta, es increíble, es…”

Sale al exterior, el sol le da en la cara. “Meencantaría estrecharla entre mis brazos, me encantaría besarla. Es tanperfecta. Es como una muñequita. Ojalá me hiciese caso. Si su mirada no fuesesiempre tan fría… Bueno, pero no es siempre tan fría. A veces es simpática.Bueno, en realidad, siempre es muy amable conmigo. Creo que hasta le podríagustar” Desde la parte alta de los escalones que acceden a la puerta deledificio, mira el patio. La ve a lo lejos, sonriente, hablando con un grupo deamigas.

“¿Pero cómo voy a gustarle? ¿Estoy tonto o qué?Soy un maldito adefesio y ella es preciosa. Nunca se fijará en mí, ella yatiene montones de chicos guapos y tíos buenos detrás.” Le parece que ella lemira por un instante. “¿Me ha visto? No puedo hacercarme a ella, se me queda lamente en blanco si intento hablarle, me convierto en un maldito imbécil…”

Baja las escaleras, masticando con parsimonía elgomoso pan. Tanto le hubiese dado comer un trozo de corcho en vez de un bocata.Camina sin rumbo, buscando el sol. Finalmente se recuesta contra una pared,lejos de Ojos, y se queda allí, mirando pensativo sus pies. Cerca de él ungrupo de alumnos de su edad conversa agitadamente. Están la Pescadera, el RalphLauren, el Niño Cantor del Tirol y algun que otro adolescente anónimo más.

-Pues esos dos son unos pegajosos. CuandoMoralista y su novio están juntos no los trago, en serio. Es que no me parecenormal lo que hacen. El otro día fuimos al cine, y vale, mientras vemos la pelique se abracen lo que quieran. Pero luego al salir, todo el rato como lapas, enserio. - Y la Pescadera se llama así porque, en el mercado, se puede encontrarsu puesto al lado del de la verdulera.- Además, me han dicho por ahí que luegoella lo trata fatal. Que, como lo tiene bobo, pues se aprovecha. Siempre letiene que lamer el culo, en serio. Mira, Moralista es amiga mía, pero con elnovio es una cabrona.

-Joder, sí, son como ventosas. Todo el mundo estáigual con ellos. No hay quien los aguante.

-Claro, es que como la madre de Moralista es comoes, no les debe dejar que se vean fuera de la escuela, y luego tienen quedescargar lo salidos que van aquí. No te extrañe que vayan dejando “regalitos”en los retretes de la escuela- Se ríe Niño Cantor del Tirol.

-Tú siempre tan delicado…

-Bueno, dejemos el tema, que ahí viene.

Moralista entra en el círculo y todos la saludansonrientes.

-¿Os habéis enterado de lo Dolce Gabbana y Sport?

-Ah, sí.

-No me parece normal. Hace dos días estaba con(inserte aquí el nombre de un personaje anónimo), y le deja tirado de esamanera y se lía con el otro. No me parece manera de hacer las cosas. Estoysegura de que solo le dejó para ir a por Sport. – O eso dice Moralista.

-Bueno, no sé. Se la veía triste. Yo creo que hasido Sport quien se le ha lanzado, y ella no ha sabido decir que no.

-Ése, otra buena pieza. Me han contado que en lafiesta la emborrachó para podersela liar. Pero vamos, que seguro que la otra sedejaba con gusto, la pijita esta. No me parece normal. – Moralista gesticulaenérgicamente, con verdadero enfado, como si a ella le fuese algo personal enel asunto.

-A mi Sport me parece un capullo. Es un chulo demierda. – Ralph Lauren, larguirucho y esmirriado, no consigue con la ropa caray el peinado a la moda el musculado atractivo de Sport.

-Sí, sí, será un capullo, pero bien bueno queestá. Si a mí se me pusiese a tiro… - Como ilustra el comentario de Pescadera. 

-Ya, bueno, pero es que a ti, ponga lo que se teponga a tiro…- …el Cantor del Tirol, siempre al chiste fácil.

-Imbécil.

-No te enojes, capullito de alhelí. En fin, yo mevoy, que tengo que comprar la merienda.

Niño Cantor del Tirol hace mutis por el foro.

-Este tío me pone nerviosa.- Moralista siempretiene qué decir.

-Y a mí, va de graciosillo, pero es un estúpido,en serio- Y, cuando está con Pescadera, van las dos a una.

-Au, venga, dejadle tranquilo. ¿No veis que elpobre no da para más?- Lauren, conciliador.

-¡Hola! Decidme a quién criticáis, que me apunto.-WOW acaba de entrar en escena, irónico.

-Emm… Me tengo que ir.- Distraída, apresurada,Pescadera se va.

- ¿Huelo mal?

-No te preocupes, WOW, no es cosa tuya. Ha pasadoel novio por ahí, y hoy estan de buenas.

-¿Pero no estaban peleados?

- Sí, pero estos van y vienen. Para eso lo podríandejar, no sé que visión tienen del amor. No me parece normal.- Moralista vuelvea la carga- Además, seguro que se vuelven a pelear pronto. Ya habéis visto elcomentario de Pescadera sobre Sport, con lo celoso que es el novio. Bueno, yella también. Por eso que no los entiendo. Sólo me cuadra que estén juntos porestar, por no estar sin pareja.  –(vuelve Niño Cantor del Tirol de comprar la merienda)- Me da la sensación deque en realidad no se quieren y me parece super hipócrita. No me parece normal.Odio la gente hipócrita, no la soporto. Yo si tengo que decir algo, lo digo ala cara.

-Bueno Moralista, entiéndelos, ellos pretendendejarlo, pero cuando empiezan a ir salidos… pues ya se sabe, el ir cachondotira mucho. – Comentario del Tirol

-Jajaja. Además mola un montón, porque puedessaber cuando Pescadera ha follado o no, porque se le pone una mala leche… Nohay quien le tosa cuando lleva dos semanas sin tirarse al otro. – WOW le haceanimada compañía.

- Joder, con vosotros dos siempre acabamoshablando de lo mismo…

-¿Acaso hay otras cosas de las que merezca la penahablar? Pero dejadlo, como veo que aquí no soy bien recibido, me voy…- Consobreactuado gesto de melodrama, WOW se separa del grupo.

- Éste sí que es un buen freaky…- La eternatolerancia del bien vestido.

- No, y encima es un guarro. – La eternaMoralista.

- Claro, como el no debe tener nunca oportunidadde desahogarse… Pues tiene que hablar todo el día de ello.

Suena el timbre, se rompe la escena. El grupo sesepara, caminando parlanchín hacia las aulas. Agropecuario le sigue con unamirada de ojos vacuos. Finalmente les sigue, apático. Justo delante de él,Moralista y Pescadera:

-¿Has visto a Ralph Lauren que se pone celosillocon Sport?

-Normal, si es que él mucha ropa cara y mucho todolo que tu quieras, pero le quitas el barniz y … ¿qué te queda?

-Un pijo esmirriado.

-Exacto.

 “Es tanbonita, tan perfecta…”

 

 

 

Ah, sí, aquel día… hacía mucho calor. Era justo eldía de la cena de fin de curso, apenas una semana antes de acabar la escuela(ya es mala suerte, tan cerca de disfrutar el verano). Recuerdo bien losudorosos que estaban todos, era bastante asqueroso, cuando lo de los golpes ytodo eso… Aunque a Agropecuario siempre se le ve algo asqueroso… Pero bueno,mejor empiezo por el principio.

Era un día como cualquier otro, con las mismasclases aburridas de siempre, los mismos compañeros estúpidos, las malas pécorasde siempre… Como siempre, lo único bueno, Él. Hacía poco que yo lo había dejadocon mi anterior novio y apenas si hacía dos días estábamos de rollo. Yo estabaen las nubes, enamoradísima de mi Sport.

En cuanto a Agropecuario… Bueno, recuerdo quedespués del patio se le veía un poco alicaído, así como tristón. De lo másborde, con esa cara barbuda y huraña. No sé que le pasaría. Pero luego se lejuntó Niño Cantor del Tirol y creo que acabó por pasársele. A mí, sinceramente,por cada veinte paridas que hace este chico, me hace gracia media. Buf, ycuando se pone a cantar… ahí ya si que no le aguanto. Menudo tarado, todo eldía cantando como un imbécil. Pero bueno, como Agropecuario tampoco es que vayasobrado de luces, pues supongo que le serviría como compañía. A los cinco minutosya estaban los dos con sus bromas de graciosillo barato y haciendo el bruto.

Y la verdad es que Agropecuario me parece eso, unanimal. Anda por ahí con ese corpachón enorme, dándose de golpes y empujonescon burros como Niño Cantor, todo desaliñado y peludo, que parece un oso. Y esarisa boba de cerdo que tiene… Buf, no me extraña que se metiera en líos. Aunquesea buen chico, eso se lo tengo que admitir, pero con lo torpe que es erainevitable que la cagase en algún momento.

Creo que la cosa fue algo así, aunque yo lo vi delejos: Agropcuario estaba haciendo el tonto (para variar) con un amigo suyo queno sé como se llama, y le pegó un empujón. El amigo perdió el equilibrio y ledio a Navajita Plateá, que tenía una lata en la mano y se le derramó toda.Navajita es el típico quillo pendenciero,estúpido y arrogante, y claro, no iba a dejar la cosa en un lo siento y punto.Se puso vacilón con Agropecuario, insultándole y dándole empujones. Y al otro(a Agropecuario) no se le ocurre nada mejor que devolverle el empujón y, comole sacaba veinte quilos en peso a Navajita Plateá, pues le envió al suelo.Buff… la que se lio.

La primera reacción del bakala fue largarse; no le encaró, no señor, se fue a buscar a susamiguitos. Y ya estaba armada: quince tíos rodeando y agarrando a Agropecuario,intentando intimidarlo, y cincuenta o cien más alrededor, disfrutando delespectáculo. Evidentemente dentro de la escuela no le hubiesen hecho nada,porque los profesores vigilaban y no serían tan imbéciles. Pero yo creo que sino se llega a meter por en medio Sport (que valiente que es…) le aplastan,aunque sea sin querer.

En cualquier caso el asunto no estaba zanjado, nimucho menos. Ya le dijo Navajita a Agropecuario que le esperaría a la salida.La gente le decían que se fuera por la otra puerta, la de F.P, la pequeña. PeroSujeto Agropecuario era cabezota y corto de luces, y no le daba la gana andarescondiéndose. Así que ahí salió por la puerta principal, con los quince oveinte tíos que le esperaban, escoltado por Sport, que de bueno que es parecetonto, metiéndose en estos líos… buff.

Bueno, en cualquier caso, todo esto no tienedemasiado sentido; ni tan siquiera sé como puedo estar contando esto. Mejor lodejo…

 

Las manos anónimas, los empujones, las collejas,las voces. Malditos bufones. “Oye, ¿tú eres el que ha pegado a mi primo? A miprimo no lo toques, payaso, que te parto la cara.” “Te van a bajar los humos aostias, imbecil.” Yo avanzaba, sin pausa pero sin prisa, pegado a la pared, conSport a mi lado. Navajita Plateá avanzaba paralelamente, a una distanciaprudencial.

No estaba especialmente preocupado; en realidad nopensaba mucho, tenía la mente casi en blanco. Todo lo más se me ocurría algún“que torpe que soy, no sé como me meto en éstas”. Me gustaría decir que soyvaliente, que actué así porque no me daba miedo Navajita Plateá. Bah… actué asíporque no me paré mucho a pensar como actuar. Simplemente hice lo que hice, ynadie necesita ser valiente si actúa sin detenerse.

Al llegar al paso de peatones, Navajita me detuvo,encarándoseme. Sport había desaparecido, no se le veía por ninguna parte. Meescupió, intentando hacerlo lo más repugnante possible, pero no consiguió másque mancharme la camiseta.

- Vaya, eso te debe hacer sentir muy hombre.

Ya. Tampoco sé por qué dije eso; era lo que pegabaal momento, ¿no? El caso es que fue entonces cuando me cayó el primer golpe, enla barbilla; sangre en el labio. Me dejo medio empanado, y Navajita aprovechópara meterme un rodillazo en el estómago, que me dejó sin aliento.

La sangre empezaba a subírseme a la cabeza; saltésobre él, golpeando a diestro y siniestro con toda mi rabia y muy pocaefectividad. Perdió el equilibro y le estampé contra una farola; se golpeó laespalda y la cabeza con ganas, así que supongo que le dolería. Alguien mesujetó por detrás. Cuando se hubo repuesto, Navajita sacó una navaja; no eragran cosa, la cuchilla no pasaría de los siete centímetros, pero teniendo encuenta que estaba inmovilizado, la cosa impresionaba.

Por un momento la situación quedó paralizada, ensuspensión. Al fin, alguien gritó:

-¡Ey! Viene Ramírez.

Ramírez era el guardia de seguridad de la escuelay venía acompañado de varios profesores. La cosa no tenía futuro. NavajitaPlateá acercó su cara (ojos de vaca y boca torcida), hasta que me noté sualiento en la oreja. La navaja me rozó el pecho.

-La próxima, te rajo.

Pues bueno.

 

Ya llegó otra noche, mucho después.

A WOW le encanta jugar a WOW. WOW esta obsesionadocon jugar a WOW. Llega a casa, su padre y su madre están trabajando, y se comelos macarrones fríos o los filetes rebozados con ansia, con gula indiferente ydesesperada. Luego coje el paquete de cereales de chocolate y se encierra en sucuarto; dudo mucho que salga hasta la hora de cenar.

Con ritual de heroinómano, se acerca al ordenador,se pone los aurículares, la música heavy metal, y se conecta. Abandona sucuerpo y el mundo gris y pastoso, se sumerge en la fantasía roleana delWarcraft, se convierte en algún personaje mágico e increíble y vaga por los paisajesverdes; luchando, matando y robando. Nada nuevo.

Permanecerá en trance durante horas, comiendo sinparar cajas y cajas de cereales azucarados, enchufado a la corriente eléctricay con cara de bobo. Hasta que la luz se vaya. Hasta que los ojos no puedan más.Hasta que sus padre esté hasta los huevos y le desconecte el teléfono. EntoncesWOW tendrá remordimientos, se sentirá mal, se sentirá basura; tendrá ganas devomitar y de golpear las paredes.  Todasu puta vida ahí encerrado, en un mundo irreal, como un imbécil y un covarde.Apretará mucho los puños, hasta clavarse las uñas; subirá el volumen de lamúsica, elegirá las canciones más desgarradas; y se autocompadecerá un rato. Paraeso estamos.

Pero no siempre es así. También hay otras tardes.

  WOW está…rechonchito, cuanto menos. La grasa se derrama por sus caderas y    sobre su pecho, morbosa, y la cara pareceuna regordeta continuación de la papada; una extensión con ojos, pelo y unoscuantos orificios. O por el contario es larguirucho y delgado, casi anémico;escuálida piltrafa. Con gafas o sin ellas. Poco me importa, que lo decida otropor mí. Lo que sí es importante es que sea paliducho, que parezca recién salidode una cueva tras años de cautiverio. Y giboso, eso siempre le da un aire másmarginal; la figura y las manos encojidas de la asustadiza alimañana. Tambiéntiene que llevar un peinado con flequillo, un peinado muy moderno ymelancólico, que le oculte la cara de miradas agresivas. Todo encuadrado enropa negra adornada con letras góticas; desgarrada moda oscura o la tópicasudadera de un grupo alternativo.

Eso podría explicar las otras tardes, al menos en parte. Para empezar,porque a WOW no le gusta mucho su aspecto físico; gordo o flaco. Y, bueno, yacon eso da para tirarse un rato en la cama a mirar el techo. Para seguir,porque a WOW no le gusta mucho su aspecto físico. Con lo cual, nunca estácómodo entre personas, siempre se siente cohibido y sin fuerzas ante otraspersonas, feo y estúpido. Bueno… tal vez estoy siendo un poco superficial,alomejor no es por su aspecto; alomejor es por que es diferente, en lo másíntimo de su ser, o un poco más inteligente que los demás, y por eso siempre sehan reído de él y le han despreciado, y viene arrastrando el trauma. Vete tú asaber. El caso es que por algo así World O.W. no está cómodo con la gente. A élno le importa mucho la gente, o eso dice, pero sí le importan algunas personas.Algunas personas con el pelo largo, largas pestañas, los labios finos, elrostro tallado en marmol (o ébano) y el cuerpo de sinuosas curvas. Amor lollama. Pero no consigue más que disgustos con tanta curva y tanto amor; siempretartamudeando por ahí, siempre rompiéndose el corazón contra rubiasdespanpanantes y la cabeza contra la pared.

Por eso algunas tardes simplemente se tira en lacama. Con los cascos inalámbricos (de última generación, comprados porinternet), escuchando música triste que le entristezca. Y piensa en lo tristeque está: “Que triste que estoy, soy un desgraciado, soy un imbécil”. Luego selevanta y se sienta, apático, ante la pantalla del ordenador. Vaga por losblogs y las páginas absurdas, por youtube o por donde se tercie; un mundo deletras, colores y luces que le parece vacío… “como yo; me siento tan vacío…”Luego se hará de noche, pero no tendrá sueño, porque se habrá pasado toda latarde tirado en la cama, pensando en lo triste que está, y porque tendrá ganasde estar un rato más pensando en lo triste que está, con la música tristeentristeciéndole.

Sea como fuere, WOW vive poco. Come bastante,también bebe bastante (sobretodo coca-cola), pero folla más bien nada, porejemplo. Además, nunca tiene ganas de hacer gran cosa, siempre encerrado en suhabitación y sin ganas de salir. Va aprendiendo truquillos del ordenador, se vainformando en internet de curiosidades, consigue instalar algun programa pococonocido o cambiar la configuración de algún asunto interesante… Pero no tienefuerza de voluntad para aprender nada de verdad; de aprender con método algoútil. Luego exagerará mucho lo que sabe, de cara a los demás y a sí mismo,pensando que es muy inteligente, un hacha de la informática, para compensar unpoco que piensa que es un imbécil. Por lo demás, no sale mucho de casa, noqueda demasiado con los amigos, no habla demasiado con nadie si no es a travésde un entramado de cables y ondas. Trabaja poco o nada, va pasando someramentepor la escuela. Más bien le interesan pocas cosas.

Pese a todo, algunas tardes suena el timbre de lapuerta. O el del teléfono. Pero esta tarde es el de la puerta, así quedejémonos de hipótesis. Ahora que lo pienso, no sé muy bien si llamarlo tardees hablar con propiedad. Es en realidad ese momento del día en que el sol yaestá prácticamente sobre el horizonte y las nubes se tiñen de sangre y malva. Ano ser que estés encerrado en una habitación pensando en lo triste que estás.Podríamos decir que era algo así como un ocaso urbano. Me voy por las ramas…

Llamaron a la puerta y era el Sujeto Agropecuario.Le venía a buscar para ir a la cena de clase, la de fin de curso.

No es que WOW y Agropecuario fuesen muy amigos;eran amigos, pero ambos eran personajes taciturnos y egocéntricos que vivíanaislados del mundo. Más o menos como todos, supongo, así que mantenían unaespecie de acuerdo tácito de pose amistosa. Y como la estación de buses, adonde Agropecuario llegaba con el bus de Countryside, estaba cerca de casa deWOW, pues eso, habían quedado para ir juntos a la cena. Acuerdo tácito.

Y eso, se fueron.

En fin, perdóneme el ilustrado lector estadistracción, ya sé que había prometido historia de amor, pero qué le vamos ahacer. Al fin y al cabo, estar tirado en la cama escuchando música triste ypensando en tristeza es casi una historia de amor. Con el envoltorio y laparafernalia adecuada, podríamos ponerlo al lado de Love Story. ¿No?

Bueno, yo también me voy,  a ver la tele. Buenas noches.

 

Me cago en laputa, cuarenta a cero y es punto de partido. Éste no me puede ganar, no mepuede ganar, no me puede ganar, no me puede ganar. Yo no pierdo, no podríaperder, no puedo perder joder, mierda, perder no. Yo soy energía yconcentración, yo no pierdo, no puedo perder. Se va a enterar.

Subióa la red: una volea. Mmmm… ¿hubiese llegado al balón? Bueno, tanto da. Ahí vael cuarenta a cuarenta. Me estoy desconcentrando. Y es que el cabrón me va aremontar. Siempre lo hace.  No me puedodejar ganar otra vez, hoy no, cojones.

Cómetela,cabrón. A mí no me ganarás tan fácil. Voy a poner toda la carne en el asador.

Mierda, ya no puedo más. No tengo fuerzas ni para sacar,me falta el aliento. Venga, venga, concéntrate. Te estás distraiendo. Túpuedes. Venga.

-¡Devuelve esasi puedes!- Yo soy insuperable, yo gano, yo voy a ganar. – Estás acabadohermano.

Acabadatu puta madre, gilipollas de mierda. No me tengo que dejar ganar, se merece quele gane, soy todo rabia. Venga, saca bien.- ¡AAAH!- Me cago en dios y en todolo que se menea. Tengo que concentrarme, la fuerza bruta sola no vale…¡Concéntrate cabrón!

Ja ja, ya sepone nervioso, ya es mío, le voy a destrozar, le voy a ganar, no tiene nada quehacer. Ya está nervioso, ya no tiene que hacer.

Malditomundo. No te puedes fiar de nadie, no hay amigos, no existen los amigos, noexiste una mierda. Y encima eres un puto pelele incapaz de superarte. ¿Por quécoño no gano? Como un puto pelele. No tengo fuerza, no tengo valor, estoycongelado, incapaz de superarme, solo a este lado del campo. Maldito sol que medeslumbra; ahora mismo me da igual que te pongas sobre las montañas.

Ya está, venga,esto ya está, un toque y lo remato. Ya se va a perder él solo.

Arrogantede pacotilla, como baja el ritmo ahora que lleva a las de ganar. Sabe que heperdido la concentración, los nervios, que no podré remontar, sabe que fallaré,lo sabe. No puedo fallar. No puedo fallar. No puedo darle el gusto. Joder,tanto da…

Ya está. –Punto de partido.

Bff-Ya está. Tenía que hacerlo. Moral de perdedor. Pelele perdedor.

 

Sport y Agropecuario quedan después de comer parajugar a tenis. No es la primera vez, ni seguramente la última. Poco importa.Empiezan a calentar sobre la pista, haciendo un poco de peloteo.

Sport es mejor jugador que Agropecuario: tiene másfuerza, más resistencia, más velocidad y reflejos. Es más elegante en losmovimientos y tiene una capacidad de concentración mucho mayor. Casi siempregana él.

Pero hoy Agropecuario trae la ingenua sangreencendida por la traición. Está rabioso, está concentrado, está enérgico,resolutivo. Y consigue adelantarse a Sport, le rompe el saque y pareceimparable. Llega el último juego (hoy tienen prisa, cuando acaben el set seirán) y Agropecuario va a ganar.

 

Un restaurante de semilujo pomposo y mediocre.Veintisiete adolescentes pomposa y mediocremente trajeados (las americanas delos padres ellos, los vestidos de noche deformantes y mal elegidos ellas). Lamayoría no recuerda muy bien como han llegado hasta el restaurante, porque nose molestan en usar el cerebro en esas memeces. La mayoría simplemente se handejado guiar, como siempre, arrastrados por el aroma a humanidad y ganado, elestruendo social.  La comida va y viene.

Come, come, come y llénate la panza juventud, túsangre será la que mueva el molino del mañana. Come con fruición que serás elapoyo de tus mayores en la vejez. Come, come que tan sólo debes comer. Ríe ycome y vive como vivieron antes que tú. No seas mala chica, juventud apática yrevoltosa.

En una esquina poco brillante, nuestro fiel SujetoAgropecuario, que se toma la molestia de reseguir estas líneas un paso más.Pobre Agropecuario, borrón de tinta sobre el papel, con su amor miserable y suobsesión enfermiza. Se revuelve en el asiento, está incómodo, está pensativo,tiene la cabeza vacía, intenta hablar (ruidoso) para llamar la atención, (comono funciona) intenta callar con pose torturada para llamar la atención. A nadiele importa.

Se va al baño y está un rato, más del necesario.Apoya la frente contra la fría pared, da vueltas por el lavabo vacío, se lavalas manos, se hecha agua por la cara. Está triste, y nervioso, y el corazón lepalpita a ratos. (Yo lo sé porque desde aquí arriba se ve todo).  Le gustaría romper algo, darle un puñetazo alventilador, o al trasto ése del jabón. Bueno, en realida le gustaría partir unurinario por la mitad, que hiciese mucho ruido y esparciese esquirlas de húmedaporcelana por todas partes. Pero sabe que se haría daño en el puño.

Luego vuelve a la mesa. Fotos. La Dolce Gabanna,la Pescadera, la Moralista, Ralph Lauren, Cantor del Tirol… Todos se hacenfotos sin parar. “Foto de yo con un recorte de la pared”. “Foto de Churri y yocon un retazo de mesa”. “Foto de grupo y yo y nada más”.  “Foto de tres tristes tigres y yo”.Agropecuario se retira de nuevo a su esquina sin brillo.

Luego ya viene la cuenta, y más tarde la historiade amor. Debería ponerme más serio, más imparcial. Sería muy poco adecuado queuna historia de amor (sublime, divino amor) fuese contada por un narrador tangilipollas. Cambiemos de piel pues.

 

El grupo camina, alegre y ruidoso, por el paseomarítimo. Los jóvenes van contentos, juegan y saltan unos sobre otros, bromean,flirtean… Hace una noche tranquila y despejada, la brisa marina mece suavementelos barcos en el muelle y las ramas en las palmeras. El tráfico fluye por laavenida central, alegre también.

Encabezando el grupo va el grupo de Dolce Gabbana,Ralph Lauren, Niño Cantor, Pescadera… Les sigue el pequeño corro formado porFray Luis de León, WOW… y similares. Cerca de estos y un poco descolgado,Agropecuario, que va pateando el suelo.  

A medida que el grupo se acerca a la zona de pubsy discotecas, el paseo arbolado va cobrando vida. Jóvenes muy arreglados quevan en la misma dirección que ellos. Algún que otro corrillo de botellón. Eljaleo va proliferando y llega al apogeo cuando llegan ante la macrodiscoteca decuatro pisos. Todo un bazar de juventud pululante; botellones, relacionespúblicas de las discotecas con traje de etiqueta, gente haciendo cola...

Rondan por ahí otros de los grupos del colegio quetambién han salido a celebrar el fin de curso. También está ella. La clase deAgropecuario se disgrega, la gente se aleja para saludar a los amigos osimplemente para integrarse en otros grupos.

Agropecuario se pega a Niño Cantor del Tirol y,juntos, se unen al grupo de Ojos, que se está dirigiendo hacia la grandiscoteca. Porteros de americana, quince euros, guardarropas, las paredestiemblan, flashes de luz y penumbra. Toda la música retumbante, a golpepalpitante de pecho, primitiva, guardada entre aquellas paredes. Siluetasrecortadas, insinuantes, sinuosas de alcohol y noche.

Y allí en medio, Agropecuario. Está recostado  sobre la barra del bar, el hielo se lederrite en la bebida, mira a Ojos bailar. Derritiéndose en la angustia de loscovardes, sudando. Finalmente logra imponerse a sí mismo y se acerca a Ojos,empiezan a bailar. Ella parece que no le ve, absorta en la música. Él se sientecada vez más incómodo, chorreando sudor, torpe y estúpido. Cierta risa en lacara de ella le acaba de derrumbar y se retira, vencido. De nuevo al hielo quese derrite, dentro del vaso.

 

-Verás… es que quería hablar contigo…- y todosconocemos esos puntos suspensivos.

La noche es tibia, puede que un poco pegajosa ytodo; los árboles no susurran apenas mientras pasean por la rambla. El Sujeto Agropecuarioha tenido que hacer malabarismos de todo tipo para llegar hasta allí: escaparsede Niño Cantor, convencer a las amigas de Ojos para que todas tuvieran algo quehacer (¿era burla o ternura lo que asomaba a sus labios?), protejerla de otrosposibles galanes, insistirle hasta el hastío en acompañarla, y resignarse acaminar despues más de una hora de vuelta a la parada de bus.  Todo por los escasos veinte minutos que habíadesde la discoteca hasta la casa de Ojos.

- Tú dirás.- La verdad es que Ojos tendría quehaberse olido algo, si no se lo había olido ya.

-Quería decirte…- esos ojos… quería decirte quetus ojos son mi sangre abrasándome las venas, que son todo el fuego que meenciende al alba y me impide dormir, que ese azul de cielo es un mar infinitoque me inunda y me anega y me ahogo y ya no puedo soportar más vivir sin morderteel alma, besarte los labios, envolverte en mis brazos y llevarte lejos dondesólo exista el aroma de tu pelo, y el tacto de tu piel bajo mis manos. No, nopuedo ya soportar respirar si no es tu aliento, ni late ya más mi corazón si noes por tu voz, no existe nada más que tú, que esos ojos, esos ojos…- esto… Queme gustas.

- Ah… vaya… esto me ha pillado por sorpresa.

La pantomimia. Ojos suplicantes, postrados; ycierta indiferencia incómoda.

 

Y total, tanta poesía falsa, que nuncapronunciaré, ¿por qué? Todo por un buen culo y unos ojos bonitos, erigiéndoídolos para tener por quién no masturbarme. Y seguramente acabaré la nocheborracho y desnudo en el tejado de mi casa, creyéndome muy trágico, sublimesublime poesía con mi mareo y mi mediocre veneno. Y todo será tan hermoso conlas montaña desdibujando el horizonte, y las estrellas, la noche que se rompeen el trinar frenético de los pájaros. Buen final que cuelgue en el aire con ladulce amargura de tres versos y cuatro epítetos.

Con un autor gilipollas que me escriba y medeforme en su caricatura torpe y vacilante. Un autor que se siente ahí y memire desde arriba, tierno desprecio del que se sabe tocado de refilón. Algúntriste y soñoliento cabrón que de vez en cuando me robe la voz y la desnudez bajola luna …

 

Se va cerrando el telón.

Agropecuario está rabioso. Agropecuario estáobcecado. Agropecuario está… mosqueado. ¿Qué más? Probablemente, Agropecuarioesté enfadado. Aunque no sepa muy bien con qué. Camina con paso rápido ydecidido, entre los árboles y las matas de romero, quemándose los quádricepspendiente arriba. Hace calor y las flores se pudren en el denso aire, que sabea trementina.

Que veloz, que decidido, que rampante Agropecuariopisando hierbas y partiendo ramas con sus pasos de gigante enojado. Cuantaadjetivación, que delicia de galas y florituras, ¿no les parece? Agropecuariose eleva con su enojo sobre el valle, dorado al sol de la tarde, caminando porel borde del barranco. Y es tan grande su enojo que no puede soportar el latir enel pecho y arranca a correr. Corre y corre entre los árboles, raudos, saltandode piedra en piedra y arañándose la cara. Unas gotillas de sangre se escurrenpor su cara.

“Desgárrame bosque, tú que siempre me has acojidocuando nadie más me quería. Desgárrame las mejillas y beberé mis lágrimasmezcladas con sangre y pasión. Ella no me ama, ella me desprecia, no puedovivir ya así, Dios quiero morir. Que desesperación bajo este cielo asfixiante yopresor, el aire pegajoso; sólo quiero correr y olvidarlo todo, correr parasiempre y…”

 

Pisa en una piedra que se mueve, y se precipita al barranco.

 

Horror, ya me lo he cargado. Cagonlaleche, juroque fue sin querer. No era mi intención, se me coló sin querer (sino, le ubiesededicado una despedida mínimamente elaborada, algo así:

“Salta una pequeña grieta, sobre elvacío; apoya el pie en una piedra que se tambalea y, finalmente rueda, peñasabajo. Agropecuario se tambalea también, sacude los brazos intentando mantenerel equilibrio, o por lo menos aferrarse a algo. El miedo seco (casi patético) yla adrenalina pintados en la cara. Finalmente, rueda el también, precipitándoseal barranco.

¿Qué cara se debe poner? ¿Qué pensaráuno mientras cae?”

¿ven?,). Pero ahora ya esta escrito.

Tengo esa manía, no sé por qué, pero todo lo que creo, lo mato. Será afánmorboso. O tal vez sea cierta reticencia a abandonar las historias a su suerte,cierto proteccionismo. Yo las he traído a la vida, las he visto crecer, las heeducado, las he mimado, las he acunado en mi seno maternal… y ahora, ¿qué?¿Dejarlas sin más? (Por cierto:

Un coche circula por la carretera que lleva aVillaplaya. De hecho, circulan muchos más. Pero en este viajan Ralph Lauren, laDolce Gabanna, y Niño Cantor del Tirol; de ahí mi interés. Se dirigían a laplaya, hasta que un ciervo se cruzó en el camino del coche que iba por elcarril contrario. El conductor dio un golpe brusco de volante para esquivarlo.Choque frontal, a noventa kilómetros por hora; no seremos morbosos.

Curiosamente, en el otro coche viajaban WOW y FrayLuis de León. Venían de la playa.

y sigamos con lo nuestro). No se qué derecho creen tener los hijos parapoder emanciparse de sus padres, no sé con qué estúpida creencia aspiran a lavida.

Además, si pongo punto final, ¿qué pasa? ¿Cruel abandono, sin más? ¿Acasomueren mis personajes, se acaban? No hay nada peor que sobrevivir a un hijo, oeso dicen. ¿Soy yo quien muere? O se esfuma el universo… Bah.

Navajita Plateá, con dos amigos, seinterpela con otro simétrico, y sus dos amigos.

-¡A qué te rajo!

-¡A qué te rajo yo!

-¡No hay huevos!

Y los hubo; una mancha roja sobre laacera y una ambulancia que no llegó a tiempo.

Progenitores y prole deberían vivir siempreaferrados, como lapas, con enfermizo amor, con locura descarnada. Enganchadospara siempre en un abrazo pegajoso, respirando el mismo aire, viciado; pringosaoscuridad y olor ácido…. Jajajaja, que divagación más absurda.

En fin vamos al grano:

El árbito no vio el puñetazo, tansólo vio a ambos jugadores tirados en el suelo, retorciéndose. Claro quetampoco vió la patada que el 7 le había dado a Sport minutos antes. Encualquier caso, el público empezó a rugir, furioso. Empezaron a gritar cosas nomuy bonitas para ponerlas aquí por escrito, con lo decoroso que yo soy.

Después de eso, sería difícil decirsi los empujones y amenazas proliferaron antes en las gradas o en el campo.Bonito partido.

La cosa se salió de madre. Losespectadores saltaron al césped, la violencia se generalizó; empezaba a haberlabios partidos y gente tendida en el suelo. Por otra parte, Sport no vió dedonde le venía la botella de vino barato (¿Quién coño se lleva el vino alfútbol?), que fue un poco más dura y pesada de lo calculado.

 

En cuanto al resto, me cansé deinventar. Digamos que había un estudiante fascinante y misterioso, guapo ypálido, que finalmente resultó ser un vampiro bueno y seductor que flirteabacon las adolescentes, y más finalmente todavía un vampiro del espacio verde ycon tentáculos que les succionó la sangre y los sesos en un santiamén. Todo muyserie B; y fuera Moralista, Pescadera y si me dejé alguno/a más, pues también.

Ah, sí, la Ojos. Bueno, puesseguramente andaba por ahí contando a sus amigas la experiencia de la noche,recriminándoles, picarona y resentida, que la abandonaran. Haría alguncomentario sobre que no supo si echarse a reir o salir corriendo (ahí sóla, enmitad de la noche con ese tiarrón) o sobre como Agropecuario no le había dejadode mirar el escote en ningún momento, o sobre su huraño enfado cuando sedespidieron.

Tal vez hasta estuviera flirteandocon el misterioso estudiante amable vampiro, que le concedió el honor deabsorverle los órganos la primera de todas.  

 

… y ya no queda nada por destruir.

 

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Bienvenidos a mi blog, que he creado porque me apetecía tener un sitio donde colgar cosas. Por lo demás, ya iré colgando cosas.
Un saludo.

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